Desarrollo profesional
La enfermera escolar como agente promotor de salud en los centros educativos
25.10.26 | Ceuta
Las enfermeras Ángela Cayón, M. Ángeles Pons y Ana Belén Melero han impartido la nueva edición del curso ‘Educación Sanitaria al Niño y al Adolescente’, organizado por SATSE.
Las tres desarrollan actualmente su labor profesional en Atención Primaria, donde acumulan varios años de experiencia, y cuentan también con trayectoria previa en el ámbito hospitalario y de urgencias. Sus perfiles profesionales comparten el compromiso con la prevención, la educación para la salud y la promoción del bienestar desde edades tempranas.
Ángela Cayón es una enfermera apasionada por la educación para la salud, que centra su trabajo en establecer una conexión con los pacientes a través de una comunicación cercana. Su objetivo es motivarlos para que adopten un papel activo en el cuidado de su propia salud y bienestar.
M. Ángeles Pons cuenta con una amplia trayectoria en el ámbito asistencial y comunitario. Su labor está marcada por un firme compromiso con la prevención de enfermedades y la promoción del bienestar emocional, aspectos que considera fundamentales para mejorar la salud de las personas.
Ana Belén Melero es una enfermera dedicada a la promoción de hábitos saludables, convencida de que la escuela constituye el escenario idóneo para fomentar el autocuidado desde la infancia y la adolescencia. Además de su experiencia asistencial en Atención Primaria y de su trayectoria previa en el ámbito hospitalario y de urgencias, cuenta con una amplia experiencia docente, tras haber impartido numerosos cursos de formación a través del INEM, la Ciudad Autónoma de Ceuta, organizaciones sindicales y Formación Profesional del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes (MEFPD).
1. ¿Qué contenidos o competencias clave se han trabajado en esta formación?
Se han tratado los siguientes contenidos: integración de la enfermería escolar, donde hemos resltado la importancia de la figura de la enfermera escolar y cuáles son sus funciones dentro del centro educativo; enfermería en alumnos con necesidades especiales y puesta en práctica de los conceptos de educación para la salud escolar. En este último apartado nos hemos centrado en la revisión y actualización de protocolos de actuación ante situaciones de riesgo más comunes en los colegios.
2. Desde vuestra experiencia, ¿qué problemas de salud o hábitos preocupan más hoy en día en la población infantil y juvenil? ¿Qué retos específicos presentan estas etapas a nivel de salud y prevención?
Hoy en día nos preocupa enormemente el bienestar emocional y la salud mental de los niños y adolescentes (ansiedad, uso desmedido de pantallas, problemas de autoestima), que van muy de la mano del sedentarismo y los malos hábitos alimentarios.
El gran reto actual es que vivimos en un entorno hiperconectado pero con una gran soledad de fondo. Creemos que es importante abordarlo desde los centros educativos y que el rol de la enfermera escolar es esencial para asumir este reto.
3. ¿Podrían mencionar algún indicador concreto o ejemplo medible que demuestre cómo la presencia de una enfermera escolar mejora la salud de los estudiantes y la atención en situaciones de emergencia?
La presencia de la enfermera escolar se traduce de forma inmediata en una reducción drástica de las derivaciones innecesarias a urgencias hospitalarias y en una disminución de las horas lectivas perdidas por molestias menores que pueden resolverse o controlarse en el centro.
En situaciones de emergencia, contar con una primera respuesta profesional en los primeros minutos —ya sea ante un asma agudo, una anafilaxia o una crisis epiléptica— es un factor crítico que garantiza la seguridad física real mientras llega el soporte vital avanzado.
4. ¿Por qué consideran fundamental que cada centro educativo cuente con su propia enfermera escolar de forma estable?
Porque la presencia de una enfermera escolar marca la diferencia, es un elemento tranquilizador para la familia, centro educativo y alumnado.
Consideramos que la enfermera escolar debe convertirse en un necesario agente de innovación en salud escolar, que no solo cuida al alumnado sino a toda la comunidad educativa ya que incide de forma positiva en el desarrollo de programas de educación para la salud y la detección precoz de problemas en la etapa escolar. Es por ello que su presencia física debería estar reglada en todos los centros educativos. De ahí la importancia de dar continuidad a esta formación en enfermería escolar y visibilidad a una figura que consideramos absolutamente imprescindible.
Esta formación se está llevando a cabo gracias a que SATSE hace una apuesta clara por la enfermería escolar.
5. ¿Qué esperan que las participantes se lleven de esta formación, tanto en lo profesional como en lo personal?
En lo profesional, esperamos que se lleven herramientas útiles y confianza, perdiendo el miedo a enfrentarse a situaciones imprevistas en el aula.
Y en lo personal, nos gustaría que se contagien de nuestra ilusión; que descubran que la educación para la salud es una de las facetas más bonitas y gratificantes de nuestra profesión, y que sientan que su labor puede cambiar de verdad la vida de un niño.
6. Ceuta atraviesa una situación especialmente compleja debido a la invasión acontecida y a las dificultades que afectan a su sistema sanitario. ¿Cómo puede repercutir esta realidad en la atención sanitaria y en la educación para la salud de niños y adolescentes?
Con respecto a la atención sanitaria la repercusión es tremenda. Se ha producido un aumento del riesgo epidemiológico y de la presión asistencial sin incremento de los medios humanos y materiales necesarios, así como riesgos para la salud pública que incluyen la aparición de enfermedades infecto-contagiosas ya erradicadas en nuestra sociedad.
Con respecto a la educación para la salud de niños y adolescentes consideramos fundamental incidir aún con mayor énfasis en las medidas de higiene para minimizar estos riesgos. También se ha producido un gran impacto en la salud mental de niños y adolescentes debido a las limitaciones en el ocio, relaciones sociales y al miedo experimentado a lo largo de esta invasión. Además, en el ámbito educativo las excursiones, visitas y salidas escolares han sido suspendidas debido a la inseguridad en las calles de la ciudad aumentando el impacto emocional en los niños y su percepción de “normalidad”.
Todos los aspectos relacionados con la salud (física, mental y social) se han visto afectados por esta situación en la población de Ceuta.