Politica sanitaria

"Para esto no te prepara nadie": el testimonio de una enfermera en Ceuta ante la crisis migratoria

Encarni Bastida, enfermera del centro de salud de Otero, relata jornadas de trabajo extenuantes, la impotencia ante los ahogamientos y el sentimiento de abandono por parte del Gobierno central.

La actual crisis migratoria en Ceuta ha puesto al límite los recursos de la ciudad autónoma, dejando tras de sí un rastro de agotamiento físico y emocional entre quienes trabajan en primera línea. Durante el momento de mayor afluencia, más de 1.500 personas fueron atendidas en centros de salud y el hospital.

Jornadas de 15 horas y una "sensación de impotencia"

Encarni Bastida, enfermera en el centro de salud de Otero, describió en el programa Espejo Público de Antena 3 el dispositivo de emergencia activado desde el inicio de la crisis. Según su relato, muchos de sus compañeros fueron enviados directamente a las playas, trabajando en turnos que comenzaban a las 7 de la mañana y terminaban a medianoche, sin apenas tiempo para comer o descansar.

El impacto emocional ha sido profundo. Bastida narró cómo los sanitarios regresaban de la costa "rotos de dolor" y entre lágrimas, incapaces de soportar la presión y la "sensación de impotencia" al ver a personas ahogarse sin poder salvarlas. "Aunque los sanitarios estamos acostumbrados a situaciones complicadas, para esto no te prepara nadie", afirmó con dureza.

Centros de salud desbordados y escoltados

La presión asistencial no solo se vivió en la arena. En los centros de salud, la Policía Nacional tuvo que intervenir para que se pudieran abrir las puertas, debido a la gran cantidad de inmigrantes que se agolpaban en la entrada. En estos centros se atendieron principalmente traumatismos, contusiones, deshidrataciones y golpes de calor, además de descompensaciones de enfermedades de base, como la diabetes, en personas que llegaban buscando la asistencia que no reciben en su país de origen.

La situación en las calles también se ha vuelto inestable. La falta de condiciones mínimas de alimentación, hidratación y descanso para los recién llegados está provocando reyertas y roces constantes, mientras muchos intentan escapar de los controles militares para evitar ser llevados a la frontera. "La ciudad no puede absorber este impacto, es imposible", sentenció la enfermera.

 

Crítica política: "Nos han dejado solos"

Más allá de lo sanitario, el testimonio de Bastida incluyó el sentir de los ceuties. La enfermera expresó su decepción con la gestión estatal de la crisis. "Nos han dejado solos", denunció, señalando al Gobierno de la nación por no desplegar a los militares desde el primer minuto en la frontera y a Marruecos por promover esta situación.

Para Bastida, la falta de un protocolo de actuación efectivo, considerando que ya se vivió una situación similar en 2021, es injustificable. "¿Por qué los militares no empezaron a actuar hasta el día siguiente?", cuestionó, reflejando el sentimiento de frustración e indignación de una comunidad que se siente desprotegida ante una crisis que ya ha trascendido las fronteras españolas.