Desarrollo profesional

IA frente a la depresión posparto, sí, pero con la caricia del cuidado enfermero

La enfermera graduada en Ceuta, María Gómez Ferrera, es coautora de una investigación publicada en una revista internacional que explora cómo la tecnología puede apoyar la atención en salud mental materna.

María Gómez Ferrera, enfermera graduada en Ceuta en junio de 2025, participa como coautora en un estudio que analiza el uso de la inteligencia artificial (IA) para la detección temprana de la depresión posparto y que publica la revista de impacto internacional Frontiers in Psychiatry.

Su investigación, fruto de una mezcla de experiencia clínica, vocación enfermera y curiosidad científica, explora el papel de la inteligencia artificial como herramienta complementaria para la prevención y detección temprana de la depresión posparto, un problema de salud pública que afecta a muchas mujeres tras dar a luz.

El camino de esta joven investigadora comenzó hace apenas un año, cuando la Facultad de Ciencias de la Salud de Ceuta convocó a su promoción para elegir una línea de investigación y un tutor para el Trabajo Fin de Grado (TFG). “Me considero muy afortunada, ya que ese día pude elegir la línea de investigación de Enfermería ginecológica y obstétrica”, recuerda Gómez Ferrera.

La elección de esta área de trabajo no fue casual: en su formación clínica y prácticas hospitalarias había observado de primera mano una realidad que la perturbaba: la proyección invisible de muchas madres que atravesaban el posparto con sufrimiento, pero sin herramientas ni sistemas que lo detectaran a tiempo.

Un problema frecuente pero infradiagnosticado

La idea inicial de su TFG fue precisamente esa: analizar la relación entre la IA y la depresión posparto. “Elegí ese tema al constatar que la depresión posparto sigue siendo un problema frecuente, aunque en numerosas ocasiones infradiagnosticado”, explica. En este contexto, María Gómez Ferrera observó el potencial de la inteligencia artificial como recurso complementario al trabajo asistencial de enfermería, especialmente en la detección temprana de señales de riesgo difícilmente identificables a simple vista.

Contó desde el principio con el apoyo de Azahara Ruger Navarrete, su tutora, quien “apostó por el tema y por mí desde el primer día en que se lo propuse”. El proyecto fue creciendo hasta convertirse, junto con un equipo formado por Beatriz Mérida Yáñez, Juana María Vázquez Lara, Juan Gómez Salgado, Sofía García Oliva, María Dolores Vázquez Lara, Luciano Rodríguez Díaz, Irene Antúnez Calvente y Francisco Javier Fernández Carrasco, en un metaanálisis basado en la revisión sistemática originalmente diseñada para el TFG.

Publicación en la revista Frontiers in Psychiatry 


 

Publicar en una revista de alto impacto como Frontiers in Psychiatry no fue sencillo. “Uno de los principales desafíos fue afrontar el rigor metodológico que exige una revista de alto impacto internacional”, asegura María.

Convertir una revisión sistemática universitaria en un trabajo susceptible de publicación científica supuso un proceso arduo en el que profundizó especialmente en análisis estadístico. “Esto implicó un proceso de revisión, aprendizaje y mejora continua, especialmente a lo relativo a la metodología y la claridad expositiva”, añade. Además, el proceso de revisión por pares –un mecanismo que exige respuestas críticas y constructivas a los comentarios de expertos evaluadores– fue otro de los retos relevantes, aunque también una vía para enriquecer el manuscrito final.

A nivel personal, este reconocimiento trasciende lo académico. “Este reconocimiento me llena de orgullo y satisfacción, al ver reflejado en un artículo científico años de vocación y esfuerzo”, declara. Para María, cada madre que ha acompañado en su práctica clínica ha contribuido, de alguna forma, a fortalecer su compromiso con la investigación y la mejora de la salud mental materna. “Para mí, esto es la esencia de ser enfermera, investigar también es cuidar”.

IA al servicio de la salud mental materna

La investigación plantea una pregunta clave: ¿cómo puede la inteligencia artificial ayudar en la detección temprana de la depresión posparto? Según la propia autora, la IA puede analizar señales sutiles como cambios en el estado de ánimo, el sueño o la manera de expresarse, encontrando patrones que pueden pasar desapercibidos incluso para el personal sanitario más experimentado. “La inteligencia artificial puede ayudar a detectar la depresión posparto de manera temprana analizando señales como cambios en el estado de ánimo, el sueño o la manera de expresarse de una mujer, pudiendo encontrar patrones que a veces son difíciles de detectar a simple vista”, afirma.

Un triaje clínico más eficaz

El potencial de esta tecnología se extiende al propio flujo clínico. Sugiere que la IA podría facilitar la identificación temprana de mujeres en riesgo y permitir un triaje clínico más eficaz, priorizando la atención de quienes más lo necesitan. “Permite identificar a tiempo a las madres que están en riesgo de desarrollar Depresión Posparto y darles apoyo antes de que los síntomas se intensifiquen”, explica María. Esta capacidad no solo optimiza recursos sanitarios, sino que también permite un seguimiento más personalizado y continuo de las pacientes.

Sin embargo, el estudio deja claro que la tecnología debe integrarse de forma responsable y con criterios éticos. “La IA puede ser una gran aliada pero debe integrarse siempre con profesionales formados y con criterios éticos claros”, subraya. Para ella, la clave está en combinar las fortalezas tecnológicas con la sensibilidad humana que caracteriza la labor de enfermería.

Equilibrio entre tecnología y humanidad


 

Una de las reflexiones más poderosas de María se refiere al equilibrio necesario entre la innovación tecnológica y el cuidado humano tradicional. Para ella, la inteligencia artificial puede apoyar el trabajo clínico, pero nunca reemplazar la dimensión emocional del cuidado. “La tecnología y el cuidado humano deben complementarse, no reemplazarse”, asegura. Y lo ilustra con una imagen profundamente humana: “La Inteligencia Artificial jamás dará una caricia, una mirada tranquilizadora, una mano que apriete y sostenga, y una voz que diga ‘no estás sola’”.

Mirada al futuro

Más allá de este estudio, María se proyecta hacia el futuro con nuevas metas. Su objetivo es continuar su formación para convertirse en matrona y seguir investigando en el ámbito de la salud materna, abordando áreas como la patología obstétrica, la lactancia y la salud sexual y reproductiva.

Con su trabajo, esta joven enfermera no solo ha abierto una puerta a la integración de la IA en la práctica clínica del cuidado materno, sino que además ha fortalecido el papel de la enfermería como motor de innovación sanitaria, demostrando que la empatía y la tecnología pueden caminar juntas para mejorar la vida de las familias.