SATSE reclama un Interterritorial para solucionar el “problema de Estado” del déficit crónico y estructural de enfermeras

20 julio 2022
SATSE acude al Congreso para exigir la aprobación de la Ley de Seguridad del Paciente

España es el quinto país “por la cola” de Europa, en lo que respecta al número de enfermeras por habitante, con 5,9 por 1.000 habitantes, según el último informe de la OCDE.

El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha reclamado la celebración "urgente" de un Consejo Interterritorial del SNS en el que el Ministerio de Sanidad y las consejerías autonómicas acuerden medidas inmediatas para acabar con el “problema de Estado” que supone el estructural, crónico y desmesurado déficit de enfermeras, y que está generando este verano graves problemas en la atención que se debe prestar a 47 millones de personas al registrarse una reducción drástica en las carteras de servicios.

SATSE está constatando que a algunos gobiernos y partidos políticos no les interesa hablar de un problema, como es la falta de enfermeras y enfermeros, que, además de provocarlo, lo están agravando a lo largo de los últimos años y, por ello, ponen el foco en la supuesta escasez generalizada de profesionales de la Medicina.

Al respecto, el Sindicato de Enfermería subraya, al igual que han hecho también desde la propia Organización Médica Colegial (OMC), decanos y estudiantes de las facultades de Medicina y organizaciones sindicales, que sí existe déficit de estos profesionales en algunas especialidades o determinadas zonas de nuestro país, pero no de manera generalizada ni estructural, como es el caso de las enfermeras y enfermeros.

En este sentido, SATSE recuerda que España se encuentra en el” top five” de países europeos con un mayor número de médicos por habitante, con 4,4 por cada 1.000 habitantes, cuando la media europea es de 3,9, según el último informe realizado por la Organización para la  Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) “Health at  Glance 2021” el que se analiza hasta un total de 26 países europeos.

Por contra, y según el mismo informe comparativo de la OCDE, España es el quinto país también, pero “por la cola”, con menor número de enfermera por habitante, con 5,9 enfermeras y enfermeros por 1.000 habitantes, cuando la media es de 9,7 profesionales por 1.000 habitantes, estando solo detrás Grecia, Letonia, Polonia y Eslovaquia.

El Sindicato de Enfermería asegura que, mientras que la falta de médicos es un problema "a futuro", el de las enfermeras y enfermeros es "una realidad presente", como demuestra también el hecho de que las consejerías de Sanidad están intentando atraer profesionales de otras comunidades autónomas para trabajar en sus respectivos territorios.

“Llama mucho la atención que algunos gobiernos y partidos hayan optado por utilizar como arma política el argumento irreal de que faltan médicos y se olviden, de manera reiterada e intencionada, del déficit crónico y estructural de enfermeras, las cuales son cada vez más necesarias por el progresivo envejecimiento, cronicidad, y pluripatologías de la población”, apunta SATSE, resaltando la necesidad, además, de desarrollar nuevos espacios sanitarios y sociosanitarios por el bien de la ciudadanía.

Además de la celebración de un Consejo Interterritorial del SNS, SATSE exige el desbloqueo de la Ley de Seguridad del Paciente cuya entada en vigor sería el “principio del fin” del grave problema de déficit de enfermeras y enfermeros. Una norma que, tras recabar cerca de 700.000 firmas, entró en el Congreso de los Diputados hace más de dos años y medio  y que no sigue adelante porque desde hace meses el PSOE pide sucesivas prórrogas al plazo de presentación de enmiendas parciales.

Asimismo, SATSE insiste en que la falta de enfermeras y enfermeros ha llevado este verano a algunas administraciones sanitarias a tener que cerrar determinadas unidades y servicios, reubicar a los profesionales en otros lugares o denegar permisos y vacaciones ya solicitados para intentar paliar los efectos de una negligente actuación por su parte en materia de recursos humanos. Sin embargo, añade, estas graves repercusiones no parecen ser importantes ni “atractivas para ser resueltas por parte de las instituciones y los partidos políticos.

“Nuestros responsables públicos y políticos se van de vacaciones con un ‘suspenso rotundo’ al no haber sabido o querido solucionar un problema que afecta a la atención, cuidados y seguridad de los pacientes y el resto de la ciudadanía, que están viendo, al igual que los profesionales, que no se está haciendo nada por mejorar la sanidad pública tras la pandemia del Covid-19”, concluye.